ACERCA DE NOSOTROS
comenzó a tejerse hace más de 85 años con el nacimiento de su fundador en Medellín en 1938. Desde los diez años, vendiendo hortalizas en la plaza de Robledo para apoyar a su familia, demostró un olfato comercial nato. Tras un paso por Hilanderías Pepalfa como mecánico industrial, donde nació su sueño de ser independiente, ahorró durante más de dos años para dar el salto al comercio.
'Por esa época mi madre, mis nueve hermanos y yo vivíamos en una casa campestre ubicada en los Altos de Robledo. Este servidor era el encargado de vender todos los alimentos que allí producíamos en el mercado, e incluso los vecinos me buscaban para que les ayudará a comercializar los suyos. De esta manera apoyé a mi madre desde muy niño con los gastos del hogar', señala Arturo Calle.
En 1966, en el sector de San Victorino en Bogotá, adquirió por 17.000 pesos de la época —su única deuda histórica— un local de 8 m² llamado "Danté". Dos años después, por sugerencia de un cliente, renombró el negocio como ARTURO CALLE. Para garantizar la calidad, el diseño y el precio justo, decidió integrar su propia cadena de valor aliándose con talleres de manufactura que evolucionaron en plantas de producción estratégicas (CO&TEX, FRAC y Baena Mora). Este modelo industrial le permitió controlar directamente la confección de trajes, pantalones, camisas y calzado, marcando el inicio de un grupo empresarial que hoy supera los 60 años de trayectoria.
“Nunca aspiré a ser un empleado más, quería ser independiente y todo aquel que tenga la misma ilusión lo puede lograr a base de esfuerzo y de mucho ahorro”
Su expansión en centros comerciales icónicos como Unicentro Bogotá y aperturas simultáneas en Cali y Medellín sentaron las bases de un modelo financiero de crecimiento sostenido basado en el cero endeudamiento y la compra de sus propios inmuebles. "Mi fórmula es: un porcentaje de utilidad fijo, un portafolio amplio que se renueva constantemente y vender bien sin vender caro", reitera Calle.

El verdadero valor de ARTURO CALLE trasciende su infraestructura física e industrial: se consolida en el afecto, la lealtad y el orgullo de los consumidores.
En la medición del Brand Love Index, estudio publicado por firmas especializadas y medios económicos como Portafolio, ARTURO CALLE fue destacada de manera oficial entre las 20 marcas más amadas por los colombiano. Esta investigación resaltó que la firma superó la barrera de la simple recordación (Top of Mind) para ubicarse en el concepto de Top of Self, logrando que los consumidores integren la marca en su propia identidad, estilo de vida y valores cotidianos.
ARTURO CALLE mantiene el puesto número uno de manera ininterrumpida en los rankings Merco Líderes y Merco Empresas, consagrando a don Arturo Calle y a su organización como el líder y la corporación textil con mejor reputación y percepción ética en Colombia. Asimismo, la trayectoria de la compañía ha sido galardonada con distinciones de la talla del Premio a la Excelencia Empresarial Forbes, reafirmando su peso como referente de país.
“Don Arturo es el mejor vendedor que he conocido en mi vida. Jamás un cliente suyo se fue insatisfecho, es un negociante por naturaleza y un ser humano excepcional”, señala Rogelio Gómez, vinculado a ARTURO CALLE desde 1981.
La escala operativa de Comercializadora ARTURO CALLE la posiciona en la cima de la industria textil nacional y en la casilla # 466 del ranking de Las 1.000 Empresas más Grandes de Colombia**:
“Para ese entonces Cali y Medellín ya eran mercados tan grandes que la apertura de un almacén en cada uno de ellos, me parecía muy poco. Por eso decidí ahorrar con paciencia e ir comprando locales hasta que tuvimos suficiente músculo empresarial para abrir varias tiendas en simultáneo”, sostiene Calle.
El Grupo Empresarial reporta ingresos anuales que superaron los $638.380 millones e impulsaron las ventas consolidadas hacia los $700.000 millones de pesos, generando utilidades superiores a los $43.500 millones.
La firma opera más de 100 tiendas en Colombia, acompañadas por un plan continuo de remodelación y adición de puntos de venta mediante inversiones de varios millones de dólares enfocadas en fortalecer su presencia en ciudades intermedias.
A través de una red que alcanza 19 puntos de venta en el exterior, la marca compite en mercados clave de Centro y Suramérica: Panamá, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Venezuela.
Además de su plataforma propia de e-commerce, el grupo fortaleció sus canales digitales mediante alianzas estratégicas con marketplaces regionales como Mercado Libre y pasarelas de pago virtuales.
Reconocida en sus orígenes como el referente absoluto de la moda formal masculina, la firma ha sabido diversificar su propuesta hacia la ropa casual, manteniendo altos estándares de confección a precios competitivos. Para abordar diversos segmentos del mercado, estructuró un ecosistema de marcas especializadas: ARTURO CALLE WOMAN, AC LEATHER y AC WOMAN.

El compromiso con el país, formalizado en 1981 con la Fundación ARTURO CALLE, destina recursos constantes a proyectos de educación, salud, vivienda y brigadas sociales. Como parte de una transición generacional planeada, don Arturo transfirió la propiedad accionaria a sus hijos y cedió voluntariamente parte sustancial de su patrimonio y testamento a la Fundación. "Uno no se lleva nada para la sepultura; el dinero es una consecuencia, no la meta", sostiene el fundador.
Con una planta de más de 6.000 colaboradores directos, el grupo empresarial ARTURO CALLE, la empresa destaca por su estabilidad laboral y un enfoque moderno de responsabilidad social:
“Los jeans de ARTURO CALLE están dotados con el diseño y la calidad necesaria para acompañar al público masculino en cualquier tipo de ocasión y en cualquier etapa de la vida”
El 70% de la fuerza laboral total del grupo está representado por mujeres en roles directivos, comerciales e industriales.
Avances continuos en la producción de denim (jeans) con menor huella ambiental, incorporando procesos de bajo consumo hídrico y tecnologías limpias en plantas de confección.

Su emblemática Torre Empresarial ARTURO CALLE en el norte de Bogotá (11 pisos, 21.000 m² y fachada de textil metálico) alberga la flagship store y centraliza la operación corporativa.
Bajo la dirección ejecutiva de la Gerencia General liderada por Esteban González y una Junta Directiva con miembros independientes, la compañía combina la modernización institucional con la visión viva de su fundador. A sus 87 años, don Arturo sigue acudiendo diariamente a su oficina a acompañar las decisiones comerciales: El estilo mío de liderazgo es tener el don de la paciencia, ser honrado, amar lo que se hace y querer a los colombianos.
“ARTURO CALLE KIDS cambió nuestra mentalidad. Trabajar en este proyecto nos llevó a pensar como niños, a crear para niños, a diseñar para ellos y a adaptar nuestras líneas de producción de tal forma que pudiéramos cumplir las necesidades de vestuario del público infantil”
Lejos de conformarse con las glorias del pasado, ARTURO CALLE mira hacia el futuro con una visión audaz y renovada. La compañía proyecta inversiones estratégicas cercanas a los US$8 millones dirigidas a la apertura, remodelación y expansión de tiendas en toda Colombia, acelerando la llegada de sus conceptos a ciudades intermedias y fortaleciendo sus formatos más innovadores.

La inyección de capital impulsa con especial fuerza la consolidación de su propuesta femenina AC Woman con prendas orientadas para la mujer que desee verse y sentirse bien, con la calidad que siempre ha caracterizado a ARTURO CALLE. También, la evolución de experiencias de compra con espacios multimarca y soluciones tecnológicas centradas en el cliente. Es una apuesta clara por dinamizar la economía nacional, generar nuevas fuentes de empleo formal y garantizar que las nuevas generaciones encuentren en la marca una aliada para cada etapa de la vida.
“Desde este punto de vista, la fachada de la Torre Empresarial ARTURO CALLE, es un homenaje a las fibras y los textiles como materia prima de un negocio que ha crecido con solidez.”
A través de este plan de expansión, la transición ordenada hacia un gobierno corporativo de clase mundial y una huella social imborrable, ARTURO CALLE no solo prepara el camino para sus próximos años; reafirma una promesa con el país. Porque en cada costura, en cada tienda y en cada hogar al que llega una de sus prendas, late el sueño de un hombre que empezó con $17.000 pesos en el bolsillo y terminó construyendo uno de los patrimonios emocionales y empresariales más grandes de Colombia. La marca no solo viste personas: viste historias, proyectos y el futuro de toda una nación.
“Además de una celebración, estos primeros 50 años de historia en Colombia, son una oportunidad para volver a nuestros orígenes, recapitular nuestros logros y agradecer a las personas que con su talento y pasión han contribuido al crecimiento de esta empresa”
